Barcelona, 30 de octubre del 2024.-
El entorno logístico ha normalizado la tensión de la cadena de suministro y sus preocupaciones siguen cambiando. Si bien la principal prioridad sigue siendo la rentabilidad de todas las patas del negocio por encima de cualquier otro objetivo, en la actualidad se da una situación llamativa: para el 78% de las compañías de gran consumo, entre fabricantes, distribuidores y operadores logísticos y de transporte, es mandatorio reducir sus costes en la cadena de suministro. Sin embargo, el sector reconoce abiertamente que en el último año ha duplicado los gastos laborales destinados a personal cualificado y mano de obra, según los datos del último estudio ‘Perspectivas para la logística en el gran consumo’, presentado durante el 14º Congreso de Supply Chain de la Asociación de Fabricantes y Distribuidores (Aecoc). Actualmente, el 81% de las empresas consultadas por la asociación ha incrementado esta partida frente al 42% del año pasado.
En segunda posición por detrás del desembolso para mano de obra, se encuentra el gasto destinado al transporte. Para el 55% de las compañías encuestadas, también se ha incrementado este coste. El año pasado, las empresas que vieron aumentar sus costes de transporte no llegaban a la mitad (48%). También se ha dado un incremento en el coste de las materias primas para el 36% de las empresas, aunque en un porcentaje menor respecto a 2023. En cuanto a las medidas adoptadas para contener y reducir los costes, la optimización del transporte se posiciona como la primera opción (58% de las empresas lo prioriza), seguida de la automatización de almacenes (46%) y la optimización de operaciones en el almacén (40%). Para ello, las compañías distribuidoras están poniendo el foco en la colaboración entre sí para desarrollar herramientas de prevención de demanda basadas en la digitalización, como en el caso de los supermercados Consum.
“Tenemos que optimizar el camión como haga falta porque el objetivo es que venga completo”, explica la directora de Logística y Transporte de Consum, Lourdes Brugera. La cadena de supermercados trabaja en estos momentos “en una agenda colaborativa de descarga para ver cómo llegan nuestras cargas a las plataformas”, si bien el proyecto cuenta con un margen de estudio y mejora en el que siguen inmersos. Por otra parte, Consum centra sus esfuerzos en desarrollar “un forecasting colaborativo de demanda, donde Mahou San Miguel nos acompaña y con el que hemos mejorado mucho nuestras previsiones de demanda para optimizar mejor los costes asociados a transporte”, enuncia Lourdes Brugera. En lo referente a la cadena Lidl, “hemos incorporado la digitalización a la previsión de demanda, tanto a nivel de plataforma logística como a nivel suministro de nuestras tiendas”, ha afirmado el director de Logística del grupo alemán en España, David Abeijón.
Entre las otras prioridades para el gran consumo ligadas a la supply chain, según los datos de Aecoc, se encuentran la digitalización de la cadena de suministro (el 65% de las empresas encuestadas se declaran centradas en este aspecto), la implantación de medidas de sostenibilidad (50%) y la mejora de los niveles de servicio (49%). Paradójicamente, estos tres puntos son las preocupaciones que caracterizan la actividad diaria del negocio. Al 42% de las compañías consultadas por la asociación de fabricantes y distrivuidores le inquieta la necesidad, cada vez más perentoria, de aplicar nuevas tecnologías en los procesos de la cadena de suministro. Le sigue la preocupación por la gestión del talento para el 41% de las empresas, y la mejora de niveles de servcio (39%). En los últimos puestos, y en contraste con los datos de otros años, la ciberseguridad supone una preocupación para el 34% de las compañías, y la optimización del transporte lo es para el 32%.
Otras conclusiones que ha arrojado el estudio de Aecoc es que la cadena de suministro se mantendrá en la situación actual, en una senda de estabilidad dentro de la incertidumbre que la caracteriza. El 74% de los encuestados “ha asumido que vivimos en un entorno cambiante permanente”, concluye la directora de Logística y Transporte de Aecoc, María Tena. “Hemos normalizado la disrupción, pero es verdad que cada vez estamos mejor preparados”. Para las posibles disrupciones, el 72% de las empresas consultadas asegura tener identificados los principales riesgos asociados a la cadena de suministro, así como los planes de contingencia que aplicar en cada caso, frente al 60% de 2023. Entre dichas medidas se encuentran la mejora de las relaciones con proveedores y clientes, y la mejora de la visibilidad de la supply chain, “dos novedades que no aparecían el año pasado”, señala Tena.
Información publicada por El Mercantil
