Barcelona, 25 de febrero del 2025.- La Escuela de Negocios CESA ha publicado un detallado análisis sobre las tecnologías que hacen posible la evolución hacia la Industria 5.0:
Internet de las Cosas (IoT)
El Internet de las Cosas (IoT) conecta máquinas, sensores y dispositivos a Internet para que puedan comunicarse entre sí y con los humanos en tiempo real. En la industria, esto significa que las fábricas pueden recopilar información automática sobre el estado de las máquinas, la producción y el mantenimiento. Por ejemplo, si una máquina detecta que está a punto de fallar, puede enviar una alerta para que los técnicos la revisen antes de que ocurra un problema grave. Esto ayuda a mejorar la eficiencia y a reducir costos operativos.
Big Data y analítica
Cada máquina, sensor y sistema en una fábrica moderna genera enormes cantidades de datos. Big Data se encarga de recopilar y organizar esa información, mientras que la analítica la convierte en conocimiento útil. Gracias a esto, las empresas pueden detectar fallas antes de que sucedan, predecir la demanda de productos y tomar decisiones más rápidas y acertadas. En otras palabras, es como tener una bola de cristal basada en datos reales.
Inteligencia Artificial (IA) y Machine Learning
La inteligencia artificial permite que las máquinas tomen decisiones sin necesidad de intervención humana. Gracias al ML, los sistemas pueden aprender de la experiencia y mejorar con el tiempo. Esto se usa, por ejemplo, para optimizar la producción, mejorar la calidad de los productos y automatizar procesos repetitivos. En el día a día, es la misma tecnología que hace que un teléfono reconozca rostros o que una tienda en línea recomiende productos.
Robótica avanzada
Los robots han evolucionado y ahora son más inteligentes, precisos y colaborativos. En lugar de reemplazar a los trabajadores, los nuevos robots pueden trabajar junto a ellos, realizando tareas repetitivas o peligrosas con mayor seguridad. Por ejemplo, en una fábrica de autos, los robots ensamblan piezas mientras los empleados supervisan y realizan ajustes más detallados. Esto aumenta la velocidad de producción y mejora la calidad de los productos.
Computación en la Nube
Antes, las empresas guardaban toda su información en servidores físicos dentro de sus instalaciones. Con la computación en la nube, los datos se almacenan en internet, permitiendo el acceso desde cualquier lugar. Esto mejora la colaboración entre equipos de trabajo y reduce la necesidad de infraestructura costosa. Además, la nube facilita la implementación de nuevas tecnologías sin necesidad de grandes inversiones en hardware.
Simulación y gemelos digitales
Los gemelos digitales son réplicas virtuales de máquinas o procesos industriales. Permiten hacer pruebas y detectar errores antes de llevar un producto o sistema a la realidad. Por ejemplo, en la industria automotriz, se puede simular el funcionamiento de un motor antes de fabricarlo, ahorrando costos y evitando fallas.
Ciberseguridad
Con más dispositivos conectados, también aumenta el riesgo de ataques informáticos. La ciberseguridad protege la información de las empresas y evita que ciberdelincuentes puedan alterar procesos de producción o robar datos sensibles. Es como una alarma digital que mantiene segura la industria.
Impresión 3D (Fabricación Aditiva)
La impresión 3D permite fabricar piezas y productos capa por capa con materiales como plástico o metal. Esto facilita la creación de prototipos y personalización de productos sin necesidad de grandes fábricas. Además, reduce desperdicios y acelera la producción.
Realidad Aumentada (RA) y Virtual (RV)
Estas tecnologías permiten superponer información digital sobre el mundo real o crear entornos simulados. Se usan para entrenar empleados, visualizar diseños antes de fabricarlos o incluso reparar máquinas con instrucciones proyectadas en tiempo real.
Si bien la Industria 4.0 revolucionó la producción con automatización, Inteligencia Artificial y conectividad, su enfoque estaba centrado en la eficiencia y la digitalización. Ahora, la Industria 5.0 da un paso más allá al integrar la creatividad humana, la personalización y la sostenibilidad en los procesos industriales. No se trata solo de fabricar más rápido, sino de hacerlo de manera más ética, flexible y centrada en las personas y el planeta.
Industria 5.0: La fusión entre tecnología y humanidad
La Industria 5.0 es la evolución natural de la Industria 4.0. Lleva la automatización y la digitalización a un nivel más humano y sostenible. Mientras que la Industria 4.0 se ha centrado en la conectividad, la inteligencia artificial y la eficiencia, la Industria 5.0 busca equilibrar la tecnología con las personas y el medio ambiente. No se trata sólo de producir más rápido y a menor costo, sino de hacerlo de manera más inteligente, ética y personalizada.
Uno de sus aspectos clave es la colaboración entre humanos y máquinas. En lugar de reemplazar a los trabajadores, los robots y la IA están diseñados para trabajar junto a ellos, aprovechando la creatividad y habilidades humanas con la precisión y velocidad de la automatización. Por ejemplo, en fábricas de automóviles, los operarios pueden personalizar el diseño de un vehículo mientras los robots ensamblan las partes con máxima precisión. Esto permite una producción más flexible y adaptada a las necesidades individuales de los clientes.
La sostenibilidad, pilar esencial
Otro pilar fundamental de la Industria 5.0 es la sostenibilidad. A diferencia de la Industria 4.0, que prioriza la eficiencia, la nueva revolución industrial busca minimizar el impacto ambiental. Esto significa usar materiales reciclables, reducir desperdicios y diseñar procesos que consuman menos energía. Muchas empresas están integrando fuentes de energía renovable y adoptando prácticas de economía circular para reutilizar recursos en lugar de desecharlos.
La personalización masiva también juega un papel esencial. Mientras que antes las fábricas producían en masa productos idénticos, ahora pueden adaptar cada artículo a las preferencias del cliente sin perder eficiencia. Gracias a tecnologías como la impresión 3D y la IA, es posible fabricar ropa, dispositivos electrónicos o incluso alimentos personalizados según las necesidades de cada persona.
Además, la Industria 5.0 pone un énfasis especial en el bienestar de los trabajadores. La automatización no busca reemplazar empleos, sino mejorar las condiciones laborales. Un ejemplo son los robots en los almacenes que pueden encargarse de levantar cargas pesadas, lo que reduce el esfuerzo físico de los empleados y minimiza los riesgos de accidentes laborales y lesiones. También se están implementando tecnologías como la RA para capacitar a los trabajadores de forma más eficiente y segura.
La seguridad digital sigue siendo una prioridad, pero ahora se enfoca en la protección de datos personales y éticos. Con más dispositivos conectados y más información circulando, es esencial garantizar la privacidad y el uso responsable de los datos. Por ello, la ciberseguridad en la Industria 5.0 no sólo protege a las empresas; también, a los trabajadores y a los consumidores.
